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Corrientes, Martes 9 de febrero de 2010

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Un correntino combate a los hackers en Japón

Se llama Guillermo Ramírez Cáceres y hace más de cinco años vive en Japón. Prepara su doctorado de Ingeniería en Seguridad Internacional. Trabaja para el Gobierno y firmas multinacionales: creo un sistema inteligente para detectar piratas informáticos.

25 ENE 2007 | Informática

Guillermo en pleno trabajo. Ya creó una base de datos inteligente para detectar hackers y solucionar los problemas que ocasiona.

Hace casi siete años llegó al Japón solamente con una valija y algunos dólares en el bolsillo para embarcarse en el sueño que anheló desde siempre, trabajar en el mundo de las tecnologías y la información. Hoy, a poco de obtener el doctorado en Ingeniería en Seguridad Internacional, Guillermo Horacio Ramírez Cáceres, en una fugaz visita a su pueblo natal contó a El Litoral la experiencia vivida en aquel lejano país.

Desde marzo del 2000, en la Universidad Soka, en Tokio, trabaja incesantemente para crear sistemas de seguridad informáticos para grandes compañías, como así también pequeñas y medianas empresas, y computadoras hogareñas. En este sentido, Guillermo explicó que creó “un sistema de internet para que las compañías o pymes capaciten a su personal, como así también una familia respecto a cómo actuar ante la presencia de un hacker (que roba información) en sus ordenadores, pero no sólo identificar el problema, sino además saber de donde proviene y cual sería la solución”.

En este sentido, este cerebro correntino de exportación comentó que “si bien Japón es la cuna de los avances tecnológicos, el problema que existe es cómo aplicar una política de seguridad en la información que uno maneja, y es en lo que me estoy especializando”. Por ello, su actividad se rige bajo las normas ISO 15408 y 17799, por ejemplo, específicamente para el área de ingeniería y seguridad, relacionadas al análisis y gestión de riesgos y administración.

“Funcionario japonés”

Mientras espera obtener su título, Guillermo trabaja con el gobierno japonés, “en un departamento donde se generan software de seguridad para productos destinados a la comunidad. Por ejemplo si a la pc le entró un virus y la persona cuál es el problema, creé una base de datos inteligente para que sepa cómo solucionarlo”.

Asimismo, en el marco de las actividades desarrolladas desde su universidad, hace tres años realiza conferencias por todo el mundo e intercambia saberes con representantes de diversas compañías. “En algunos encuentros compartí disertaciones con altos referentes de reconocidas empresas internacionales, como el gerente de Microsoft en España”, contó aún impresionado por sus experiencias mientras enumeró algunos de sus viajes por Estados Unidos, Brasil, Corea, y otros a cumplir a su regreso como Tailandia, Francia, Canadá e Italia.

Tras los sueños

“Desde chico siempre quise hacer algo diferente”, dijo Guillermo a modo de simplificar el por qué de su elección en esta especialidad; “mientras en la primaria -cursada en el Instituto de Música- mis compañeros elegían al piano, guitarra o violín como instrumentos para aprender a ejecutar, yo decidí por el violoncello, era el único”, rememoró entre risas, como ahora se distingue en su universidad por ser el único estudiante que se especializa en Seguridad Internacional.

Tras finalizar sus estudios secundarios en la ENET N°1 “Juana Manso”, decidió partir hacia Paso de los Libres donde terminó la carrera de Comercio Internacional, rindiendo libre -y con la máxima calificación- las materias de primer en año en sólo dos meses.

Además, como una forma de obtener ingresos para costearse sus estudios, durante las mañanas Guillermo trabajó en la sede de la Afip de aquella localidad, seleccionado mediante un convenio que el organismo estableció con la Facultad. En tanto que algunas tardes cumplía horas como docente de Informática en un colegio secundario y daba clases en un instituto de computación.

Con el afán de ampliar sus conocimientos, luego de un año de aprender el idioma japonés, partió hacia el país asiático e ingresó a la Universidad Soka (cuyo significado es “creación del valor”, según explicó), donde reconoció que “aprendí a tener una visión global de las cosas; además de tener un alto nivel tecnológico y educativo, también lo posee en lo humano”, se expresó respecto de la casa de altos estudios.

Ejercer la docencia

Cuando finalice su doctorado, Guillermo comentó que su deseo es dedicarse a difundir todo lo aprendido a las nuevas generaciones, “más allá del conocimiento, quiero que los chicos sepan abrir sus mentes”.

En cuanto a sus primeros meses en el país conocido como "la Tierra del Sol Naciente”, manifestó que “lo más duro fue hablar el idioma, acostumbrarme”; paradójicamente la fluidez que hoy adquirió le dificulta manejar su lengua original por lo que pidió disculpas reiteradamente durante la nota al no encontrar la palabra adecuada para expresarse.

Aún sin definiciones respecto a su futuro laboral ya que fue tentado por las grandes compañías de electrónica, telefonía e informática como Toshiba, Nikkon, NTT, NEC para formar parte de su equipo, con una humildad que lo caracteriza en su hablar, a los 33 años Guillermo asegura -en un juego de palabras- que “cumplí más sueños de los que soñé”. Mientras tanto, este correntino, ejemplo de perseverancia y dedicación, se cobija en el cariño de sus afectos y vuelve a sentir el aroma de su tierra natal que lo vió crecer.

El Litoral

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